Este verano no va a necesitar serpientes veraniegas que llenen las páginas de los medios de comunicación porque ya se encarga Mariano "El Faquir" de fijar el tema a debatir en las playas, los embalses, los pantanos y las alcantarillas:
"La elección directa de los alcaldes"
En un primer cálculo ha decidido soltar el ofidio para que la gente, la oposición y la inmensa multitud de nuevos adscritos a ETA empiecen a digerir un nuevo sistema electoral, cuyas reglas podrían llegar a ser, cuanto menos, curiosas.
Posiblemente, dentro de unos días, volverán a echar cuentas y determinarán que la elección directa de los alcaldes deberán pasar por una especie de concurso-elección, esto es, tras el conteo de votos, habrá que sumar méritos personales como:
- Llevar una "pulserita" de la bandera de España (vale por 100 votos)
- Haber insultado a Pablo Iglesias en los medios (200 votos)
- Tener un marcapáginas firmado por Esperanza Aguirre (300 votos)
- Tener una diana con la cara del juez Castro y una "estampita-bendita" de la jueza Alaya (400 votos)
Si con este nuevo sistema no le salen las cuentas, Mariano "El Faquir" propondrá otro sistema de puntuación que haga cuadrar sus expectativas electorales por encima de la realidad de la debacle que se le avecina. En este sentido, no será extraño ver como para ser alcalde habrá que pasar un test "ppsicológico" donde, con preguntas de verdadero-falso, se deberá responder correctamente a unas cuestiones que determinarán la idoneidad del alcalde:
1. El rey es aforado porque el pueblo español lo ha querido.
2. Felipe VI está tan preparado que debería llamarse Felipe M.
3. Rubalcaba es bueno, el PP le ama y le echará de menos.
4. La libertad de prensa está garantizada con nuestro gobierno.
5. Los profesionales de RTVE deben aprender de Urdaci.
6. Hace años pasamos una brutal crisis. Hace años.
7. El presidente Obiang de Guinea Ecuatorial es un presidente sin más.
8. Jamás desde el poder quitaría un director de un diario nacional.
Con todo esto, llegado el caso, la ley electoral podrá contemplar un último supuesto para elegir al edil más competente:
Para esta prueba se necesitará convocar una rueda de prensa. El alcalde en concurso deberá comparecer a través de un aparato de televisión, no necesariamente un plasma por aquello de la austeridad, y deberá no responder a todas las preguntas que le hagan los profesionales de la información. Acto seguido, si tras unos segundos no se le cae la cara de vergüenza, el candidato podrá acceder a la alcaldía con todo el rigor que "El Faquir" ha empleado en el diseño de este sistema.
Así se prevé un verano lleno de provocaciones, ilusiones y desvaríos de una mente que ocupa su tiempo en imaginar que las concertinas de Melilla son simples juguetes disuasorios y que el pueblo al que representa salta de felicidad ante sus ocurrencias más surrealistas.
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